En el contexto de la presentación del liebro en la Universidad de Valparaíso, tuvimos la oportunidad de contar con los comentarios de Jaime Bassa, ex vicepresidente de la Convención Constitucional y de Adela Bork, profesara de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, quien tuvo la amabilidad de enviarnos su texto escrito, que reproducimos aquí.
Un saludo especial para quienes han interrumpido sus actividades regulares, con el fin de compartir con el autor de este sugerente libro.
De modo especial, quisiera expresar mis saludos fraternos para Jorge Quezada, quien me contactó preliminarmente para estar hoy día junto a ustedes y advertí que además de amigos comunes, como Leandro Sepúlveda, quien además desarrolló durante un largo periodo actividades académicas en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso; Jorge continúa con similar ímpetu en los desafíos ciudadanos, a pesar de los giros que se introducen en nuestra existencia. La posibilidad de seguir imaginando otros escenarios posibles para nuestro país, es parte de las construcciones colectivas, proyectando una vida en común, más fraterna y solidaria.
En lo que nos convoca este día, resulta significativo disponerse frente a una nueva publicación, siendo de un objeto y sujeto de interés relevante para nuestra vida social y, más aún en este tiempo presente que puede ser interpretado como desafiante, convulso y de incertidumbre.
Considerando que tenemos la oportunidad de escuchar directamente de Gonzalo, el sentido y significado que animó la elaboración de este libro, me permitiré reflexionar en torno a dos cuestiones que pudiera ser de apertura y de intercambio crítico, en relación a las ideas propuestas en el texto.
- El primer ámbito lo definiría, como el trabajo de construcción memorística. El libro nos invita de una forma pedagógica a conectarnos con hechos, relaciones e interpretaciones de un ayer que, en perspectiva de larga duración, sería hoy: el proceso constituyente en su autocomprensión, en sus alcances y en las derivadas que se establecieron a partir de este acontecimiento. Documentar un proceso reciente, es valioso en sí mismo, por el caudal de información, datos e inscripciones en claves socio-históricas, lo cual permiten recordar cómo se fueron gestando las condiciones materiales e intangibles que promovieron este proceso político (Jelin, 2021). Este quehacer de reconstrucción de memoria, adquiere un valor adicional, toda vez que nuestra sociedad en momentos ha sufrido de “mala memoria”, y/o bien para precisar situadamente ha operado la desmemoria. ¿Por qué es importante remarcar la desmemoria?, ya que, a diferencia de la mala memoria, que puede ser un gesto individual asociado a mecanismos de tipo psicosocial y neurológico, la desmemoria, es una lógica intencional que trabaja para generar olvidos, omisiones e invisibilizaciones, para que institucionalmente se logren afectar las temporalidades, siendo el presentismo y estar lanzados hacia el futuro, las consecuencias directas (Jelín, 2018). Ambas cuestiones que nos tienen atrapados actualmente, los podemos observar y constatar de manera persistente en nuestro cotidiano estar, potenciado por una forma “moderna” de habitar el mundo (Goicovic, 2023). En esta lógica, Gonzalo nos moviliza a identificar y conectar los eventos de un modo que a través del relato nos implica y nos permite vincularnos no sólo a los acontecimientos desde fuera, sino al mismo tiempo, desde nuestras implicancias/no implicancias, siendo en parte una producción subjetiva de la época y de las lógicas que circulan principalmente en este tiempo social. En el esfuerzo de activar el recuerdo, asoma directamente, el interés del autor para disputar que el proceso constituyente, a propósito de octubre de 2019, pero encadenados a acciones colectivas del 2006 y 2011sucesivamente, no queden rotulados de forma exclusivamente peyorativa y/o sólo relevando aquellas derivadas negativas que siendo efectivas, no pueden colonizar de una forma totalizante una experiencia socio-histórica que implica al conjunto de la población chilena en grados variables de participación sustantiva y deliberativa. El texto nos posibilita comprender las articulaciones entre lo micro y macro social, como efecto de una acción social generada en las relaciones sociales producidas en ese tiempo social. En la desmemoria, el interés central es el desprestigio, por aquello que los actores en posiciones dominantes, no logran incorporar lo que no resulta regular, aquello que perturba lo habitual y que altera la lógica de poder y sujeción. Por ende, esto libro nos permite encontrarnos con hechos y fenómenos que, bajo claves críticas y exhaustivas, nos posibilita leer con apertura cuestiones que concatenadas adquieren otra posición y mixtura, para comprender la historia de nuestra sociedad en procesos de dis-continuidades. Por ejemplo, en el texto se pueden encontrar un conjunto de tablas, que, por lo habitual, pueden ser áridas para la lectura, sin embargo, la forma de presentación y las reflexiones previas y posterior a este ordenamiento, nos facilitan una comprensión, a partir del ejercicio teórico-metodológico de una descripción densa (Geertz, 1973), sin perder de vista el objetivo principal y las preguntas formuladas en torno a la participación en una coyuntura que alteró lo cotidiano de forma radical.
- Un segundo elemento que posibilita este texto, es la reflexión sobre y/o desde los movimientos sociales y sus formas de influencia o no influencia en el proceso constituyente. Si bien, los hechos y las bifurcaciones de los mismos, se siguen sucediendo, por lo cual puede haber juicios imprecisos por lo próximo de los eventos, uno podría hipotetizar que los movimientos sociales se encuentran al mismo tiempo afectando y son afectados de la misma forma como irrumpen en los individuos y en el conjunto de la sociedad. En alguna parte el repliegue sobre sí mismo y un alejamiento de lo colectivo, conlleva potencialmente procesos se subjetivación de carácter expresivo, que puede confundir la construcción identitaria individual/colectiva, con formas de individualismo exacerbado. Esta lógica material, pero soportada en formas intangibles e ideológicas, genera grados de mayor dispersión y fragmentación sobre los proyectos de interés común. Podemos apreciar de forma variable, lógicas de repliegue para enfrentar la disputa de la orientación cultural dominante, cuestión central en la lógica y sentido de los movimientos sociales. Potencialmente hay variadas acciones colectivas, que sin lugar a dudas son relevantes, pero la idea del horizonte común para tener presente lo público como un bien por construir, en momentos asoma poco nítido y en momentos definitivamente con opacidad. No podemos evitar que los movimientos sociales lo constituyen los individuos que, siendo constituidos y sujetados por la cultura, asoman los rasgos y huellas que deja la lógica expresiva y de distinción del modelo neoliberal. La urgencia por mostrarnos, por exhibirnos, por estar siempre en el aquí y ahora de forma sistemática apoyada por las redes sociales y el tiempo digital que nos envuelve, nos mueve a la confusión entre lo principal y lo accesorio, cuestión vital y radical cuando analizamos desde una perspectiva crítica (García Canclini, 2020; Han, 2012). Esta exposición continua genera réditos que alimentan nuestro propio narcisismo (Lipovetsky, 2024). La cultura, por tanto, opera como una caja de resonancia, aunque esté comprometido en una causa de reivindicación de carácter socio-política. Pudiéramos poner en el centro del debate, cómo en temporalidades diferentes y a escala variada la sociedad del espectáculo potencia la constitución de las identidades individuales de los sujetos atenuando aquellos las urdimbres colectivas, como se expresaría la sociedad a escala del individuo (Martuccelli, 2007). A través del presente texto nos podemos confrontar al tipo de mentalidades que estamos dispuestos a abandonar y, como podríamos gestar nuevas lógicas que nos hagan posible la vida en común, con una impronta en la creación de bienes públicos, para evitar seguir reproduciendo que lo público, es todo aquello del cual el privado no puede hacerse cargo.
Mis últimas palabras y reflexionando sobre lo anterior, la sociedad del consumo y del espectáculo -ambas unidas-, entro otras cosas potencia la circulación de muchos objetos y artefactos. Hoy nos enfrentamos a muchas publicaciones, artículos y libros, que pueden ser meras descripciones y/o compilaciones, quisiera expresarles que el texto de Gonzalo, nos lleva a posicionarlo fuera de ese rango. De manera transversal, encontramos en este libro, libertad para sondear aquello principal, separándolo de lo accesorio, aunque sean ámbitos críticos e incómodos; se advierte poder en los argumentos y análisis que posibilitan salir de lo superficial y conectarnos como sujetos/ciudadanos y, finalmente el relato trasunta acción que sabemos que ha sido una constante en la biografía política del autor. Libertad, poder y acción, algunos de los elementos claves en la reflexión de Hannah Arendt, por lo tanto, gracias Gonzalo ya que este libro no es sólo eso…es una obra.
Adela Bork Vega
Pontificia Universidad Católica de Valparaíso
Primavera 2024.


