Durante la última década, diversos movimientos sociales han tomado protagonismo en la discusión pública, determinando agendas noticiosas y, en ocasiones, legislativas. En tal sentido, se trata de movimientos que han menguado el protagonismo político de los partidos, al quebrar su monopolio (así como el de los medios de comunicación) sobre la fijación de la agenda. Desde el movimiento estudiantil del año 2011, pasando por las movilizaciones regionalistas de Aysén, el movimiento No + AFP, el auge del feminismo durante el 2018 y el denominado “estallido social” que comenzó en octubre del 2019, se ha hecho sumamente necesario profundizar el análisis de los datos que se disponen sobre la protesta social en Chile. Para enfrentar este desafío, el Observatorio de Conflictos de COES realiza un exhaustivo análisis de prensa utilizando 18 medios de comunicación de alcance nacional y regional, identificando noticias relevantes para el estudio de fenómenos contenciosos y sistematizándolos en alrededor de 90 variables en una base de datos de libre acceso para futuras investigaciones.
Como reflejan los informes previos del Observatorio de Conflictos (2017 y 2018), los conflictos sociales en Chile son bastante heterogéneos: su masividad varía desde eventos que son protagonizados por una persona o por grupos muy pequeños de manifestantes hasta concentraciones o marchas que se empinan por sobre 1 millón de personas. En cuanto a su composición, se trata de eventos contenciosos que son protagonizados por distintos actores (trabajadores/as, estudiantes, vecinos/as, grupos políticos), y donde cada uno/a tiene distintas demandas particulares.

- Maillet, A., Allain, M, Carrasco, S. y Delamaza, G. (2020) Observatorio de Conflictos 2020. Santiago: COES, pp. 44 – 53.
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